Mostrando entradas con la etiqueta MITOLOGÍA NÓRDICA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MITOLOGÍA NÓRDICA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de mayo de 2017

Surt y el fin del mundo




Surt, también conocido como Surtur, es un gigante de fuego y el soberano de la región de fuego, Muspelheim, uno de los nueve mundos sostenido por Yggdrasil, el árbol de la vida. Como los demás gigantes presentes en la mitología nórdica, Surtur representa las fuerzas del caos primitivo y el papel que tiene asignado es causar la destrucción del mundo cuando llegue el Ragnarök. Según la leyenda solo el bosque de Hodmímir permanecerá, porque es la única cosa que la espada de fuego de Sutur no puede destruir, y de allí surgirán los que poblarán el nuevo mundo una vez más.

El Völuspá se dice:

Surt del sur
Blandiendo fuego
La espada de los dioses brilla en la oscuridad,
como estrellas en la noche
Montañas colapsan en escombros
Y los demonios caerán
El hombre camina la senda hacia la ruina
mientras el cielo se abre en dos



Las principales apariciones de este gigante en la mitología tienen que ver con la creación del gigante primordial Ymir y la vaca sagrada Audumla fruto de las chispas de Muspelheim (donde Sutur gobierna) y del hielo del abismo, pero sobretodo con el fin del mundo. Cuando llegue el momento Surt encabezará el ataque de los gigantes de Muspelheim contra los dioses de Asgard. Avanzarán hacia el sur y partirán en dos el cielo, cerca de Vigrid, a los pies del Valhalla, dejando a su paso un mundo consumido por las llamas. Llamas que acabarán con el puente Bifrost, unión entre Midgard y Asgard.

En esta batalla final, durante el Ragnarök, Surtur empuñando su espada de fuego derrotará a Frey. Odín morirá engullido por el lobo Fenrir que a su vez encontrará la muerte a manos de Vidar, hijo de Odín. Thor destruirá a la serpiente Jormungand pero morirá por el veneno de esta y Heimdall y Loki se matarán mutuamente en una épica batalla final. Asgard acabará reducida a cenizas, el mar cubrirá la tierra, las estrellas se apagarán y desaparecerá el sol. Reinará el caos y la oscuridad, pero de este caos y oscuridad renacerá un nuevo mundo gobernado por nuevos dioses como Vidar y Vali.



He aquí otro fragmento del Völuspá en el que se habla del Ragnarok:

Hrym llega del este llevando su escudo,
se encrespa Jörmungard con furor de troll,
la sierpe azota el mar, el águila gañe,
desgarra los muertos, se suelta Naglfar.

Llega un barco del este, vendrán por el mar
las huestes de Muspell, Loki es el piloto;
llegan los trolls con el lobo,
el hermano de Býleist marcha el primero.

Surt llega de sur, abrasa las ramas,
fulgura la espada del dios de los muertos:
las montañas chocan, los monstruos se derrocan,
pisan las vías de Hel, y el cielo se raja.

Sufre entonces Hlín otro gran dolor
cuando marcha Odín a luchar con el lobo,
y el radiante asesino de Beli, con Surt.



En la Edda de Snorri Sturluson se describe a Surt así:

"Surt es el que está en la frontera de Muspel, cuidando la tierra. Su espada está llameando y mientras el mundo termine saldrá, hará guerra contra y vencerá a los dioses. Y quemará el mundo entero con fuego. Sólo el bosque de Hodmímir permanecerá, porque es la única cosa que su espada no puede destruir, y de allí surgirán los que poblarán el nuevo mundo una vez más."

Curiosidad:

En 1963 emergió una isla volcánica a unos 32 kilómetros de la costa sur de Islandia. Su superficie es de unas 144 hectáreas. El nombre que se le dio a esta isla fue Surtsey (en islandés Isla de Surt), en honor al gigante del fuego. Surtsey fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2008.



lunes, 8 de mayo de 2017

Frey: el dios de la Tierra de los Elfos



Frey era hijo de Njörðr (vanir dios de la navegación) y hermano de Freyja (vanir diosa del amor y la belleza). Nació en Vanaheim (reino de los dioses vanir) y por tanto pertenecía a la raza de los vanir (dioses de la naturaleza).

En un determinado momento de la guerra entre los Æsir y los Vanir acordaron una tregua a cambio del intercambio de rehenes. Frey, junto con su padre, fueron enviados a Asgard (reino de los æsir), donde fueron muy bien acogidos.

Ya que era costumbre entre las naciones nórdicas conceder algún regalo valioso a los niños cuando les salía el primer diente, los Æsir le entregaron al joven Frey el bello reino de Alfheim, o Tierra de los Elfos de la Luz.


Allí, Frey, el dios de la dorada luz del Sol y de las cálidas lluvias de verano, tomó su residencia, encantado con la compañía de los elfos, que implícitamente obedecían todas sus órdenes y a la más mínima de sus señales iban de acá para allá, haciéndo todo el bien en su poder, pues ellos eran espíritus preeminentemente benéficos.

Frey también recibió de los dioses una maravillosa espada, llamada Espada de la Victoria, un símbolo de los rayos del sol, que tenía el poder de vencer en la lucha, por su propia voluntad, tan pronto como fuera desenfundada de su vaina. Frey la usaba especialmente contra los gigantes de hielo, a quienes odiaba casi tanto como lo hacía Thor (dios del trueno).

Los enanos de Svartalfheim (reino de los enanos y de los elfos oscuros) le dieron a Frey el jabalí de cerdas de oro, Gullinbursti, una personificación del Sol. Las relucientes cerdas de este animal estaban consideradas como símbolos, o bien de los rayos solares, o del grano dorado, que a su orden se ondulaba sobre los campos de cosecha de Midgard (reino de los hombres, la Tierra), o de la agricultura. Se suponía que el jabalí (rasgando la tierra con su afilado colmillo) había sido el primero en enseñar a la humanidad el arte del arado.

Frey cabalgaba a veces sobre el maravilloso jabalí, cuya velocidad era increíble y en otras ocasiones, lo enjaezaba a su carro dorado, que se decía contenía frutas y flores que él esparcía profusamente sobre la faz de la Tierra.

Frey era, además, el orgulloso propietario no sólo del intrépido corcel Blodughofi, el cual cabalgaba a través del fuego y el agua a sus órdenes, sino también del barco mágico Skidbladnir, una personificación de las nubes. Esta embarcación, que navegaba sobre tierra y mar, era arrastrada siempre por vientos favorables y era tan elástica que podía asumir proporciones lo suficientemente grandes como para transportar a los dioses, sus corceles y todo su equipaje, pero también podía ser doblada hasta alcanzar el tamaño de una servilleta y ser guardada en un bolsillo.


lunes, 10 de abril de 2017

Thor y la Serpiente de Midgard


< Leer mito Thunderbird


Jörmundgander, también llamada Serpiente de Midgard, era una colosal sierpe hija de Loki y de la giganta Angrboda. Sus anillos se extendían por la tierra hasta donde la vista podía alcanzar y su horrorosa cabeza de dragón y su interminable cuello sobresalían por encima de la tierra y las montañas como un pilar escamoso color ébano coronado por el semblante mismo de la muerte.

Al darse cuenta del peligro que suponía, Odín la envió a las profundidades del océano de Midgard, dónde siguió creciendo durante mucho tiempo hasta que tuvo la longitud suficiente para rodear Midgard, así que esta terrible bestia formaba un círculo mordiéndose la cola que impedía que las olas se salieran.

Uno de los mitos más conocidos de la mitología nórdica cuenta que un día Aeger, dios de los mares y los océanos, quiso preparar una fiesta en su casa, pero cuando fue a hacer los preparativos se dió cuenta de que no tenía suficiente bebida porque no había ningún caldero lo suficientemente profundo para preparar la cerveza.


Le pidió ayuda a Thor, dios de las tormentas, y al ver que este no conseguía nada Tyr, dios de la guerra, quiso ayudarle y le sugirió que fueran juntos hasta el este del río Elivagar, cerca de las fronteras del cielo donde habitaba Hymer, su padre. Thor tomó la apariencia de un muchacho y siguió junto con Tyr el camino indicado. A la mañana siguiente, cuando ya habían llegado al hogar de los padres de Tyr, Thor le propuso a Hymer acompañarle a pescar, y aunque a Hymer no le hacía mucha gracia acabó aceptando.

Una vez en el barco el gigante se sorprendió de que Thor remaba muy rápido y con mucha fuerza. Le advirtió de que si no paraba entrarían en los territorios de la Serpiente de Midgard, Jormungand. Thor no le hizo caso y siguió remando.



Cuando por fin paró tuvieron muy buena pesca. Hymer pescó dos ballenas y a Thor la serpiente de Midgard le mordió el anzuelo. Los mares temblaron, el cielo se oscureció y parecía que el mundo mismo se iba a desplomar. La serpiente se batía furiosa con una fuerza de diez mil ejércitos, y Thor sin desfallecer seguía agarrando la caña, con su descomunal fuerza de dios. Fue una batalla terrible.

Al final el gigante no pudo resistir más el pánico y cortó el hilo de la caña, haciendo así que la serpiente volviera a los mares y que las aguas se calmaran instantáneamente, como si nunca hubiera pasado nada. Quizás fue este mito, u otro, el que les llevaría a combatir en el Ragnarok a Thor y a Jormungand.

Al regresar a la casa de Hymer, este quiso probar nuevamente la fuerza de Thor y para ello le pidió que lanzara un vaso contra su frente irrompible. Thor así lo hizo, el vaso se rompió y la frente del gigante quedó intacta. Tras esta nueva proeza el gigante aceptó darle su caldera, de una milla de profundidad, para que pudieran volver y celebrar la fiesta. Y así lo hicieron.



martes, 31 de enero de 2017

Sleipnir - Mitología Nórdica

Cuenta el mito que hace mucho tiempo la muralla que custodia a Asgard se derrumbó en una batalla entre los vanir y los aesir. La ciudad de los dioses quedó desprotegida entonces, así que estos comenzaron a buscar con urgencia a alguien que pudiera reconstruir la muralla.



Un día un gigante llamado Blast llegó a Asgard, y aseguró que el reconstruiría el muro con la condición de que los dioses le entregaran a Freya (diosa del amor), junto con el Sol y la Luna. Los dioses se negaron debido a que el precio era demasiado alto, pero como estaban desesperados Loki (dios del engaño) consiguió negociar con Blast. Si conseguía construir la muralla en menos de tres inviernos le darían los que había pedido, si no no se llevaría nada. El gigante aceptó con la única condición de que pudiera usar a su semental Svadilfari en la reconstrucción del muro, cosa que los dioses aceptaron.

Pero resulta que avanzaban las estaciones y el trabajo de Blast progresaba mucho más rápido de lo que los dioses habían previsto, tanto que era obvio que a ese ritmo tendrían que pagar al gigante. Odín (dios de los dioses) amenazó con matar a Loki si Blast terminaba a tiempo, por lo que Loki ideó un plan.
Loki quiso privar a Blast de su caballo, así que tomó la forma de una yegua joven y lo engañó para que lo siguiera hasta el bosque, lo entretuvo tanto tiempo que cuando Svadilfari volvió, su amo ya estaba demasiado retrasado como para terminar el trabajo, además Blast estaba tan enfadado por su desapareción que reveló que en realidad era uno de los peores enemigos de los aesir, un gigante de la roca.



Thor al darse cuenta del engaño acabó con él gracias a su martillo Mjolnir. Meses después Loki volvió a Asgard, en dónde dió a luz a un hermoso caballo de ocho patas, el cual regaló a Odín, que lo llamó Sleipnir. El caballo podía viajar por mar, tierra y aire y era más veloz que cualquier hombre o especie, se convirtió en el caballo de Odín desde entonces.

martes, 13 de diciembre de 2016

El dios de la música - Mitología Nórdica

< Relato anterior (muy recomendable leerlo antes)

CRÓNICAS DE LA POESÍA IV




Aunque Odín había obtenido así el don de la poesía, raramente lo usaba. Estaba preservado a su hijo Bragi, el hijo de Gunlod, el convertirse en el dios de la poesía y la música, y a seducir el mundo con sus cantos. Tan pronto como Bragi nació en la cueva rodeada de estalactitas en la que Odín se había ganado el afecto de Gunlod, los enanos se presentaron con un arpa mágica de oro y, colocándole en uno de sus barcos mágicos, le enviaron al mundo exterior.

Mientras el barco surcaba pausadamente por la oscuridad subterránea y navegaba a través el umbral de Nain, el reino de los enanos de la muerte, Bragi, el bello e inmaculado joven dios, que hasta entonces no había mostrado señales de vida, súbitamente se incorporó y, asiendo el arpa que se encontraba a su lado, comenzó a entonar la maravillosa canción de la vida, que a veces se elevaba hasta los cielos, para entonces hundirse en el tenebroso reino de Hel, la diosa de la muerte. Mientras tocaba, el barco fue arrastrado hasta las aguas iluminadas por el Sol y pronto llegó hasta tierra firme.



Bragi siguió entonces a pie, encaminando sus pasos por el raso y silencioso bosque, tocando mientras caminaba. Al sonido de su hermosa música, los árboles comenzaron a brotar y florecer y la hierba a sus pies se vio adornada con innumerables flores. Allí se encontró con Idun, hija de Ivald, la hermosa diosa de la juventud eterna, a quien los enanos permitían visitar la tierra de cuando en cuando y, en su presencia, la naturaleza asumía invariablemente su más hermoso y delicado aspecto. Era de esperar que dos seres como éstos se sintieran atraídos el uno por el otro y Bragi pronto obtuvo a la bella diosa como esposa.

Juntos corrieron hasta Asgard, donde fueron cálidamente bienvenidos y donde Odín, tras trazar runas sobre la lengua de Bragi, decretó que éste debería ser el juglar celestial y el compositor de las canciones en honor a los dioses y los héroes a quien él recibía en Valhalla.

FIN



Texto sacado de aquí.

El robo del aguamiel - Mitología Nórdica


< Relato anterior (muy recomendable leerlo antes)


CRÓNICAS DE LA POESÍA III




Tras alcanzar el interior de la montaña, Odín volvió a adquirir su apariencia divina y manto estrellado y entonces se presentó en la cueva de estalactitas ante la bella Gunlod. Pretendía ganarse su amor como medio para inducirle a concederle un trago de cada uno de los recipientes confiados a su cuidado.

Conquistada con su apasionado cortejo, Gunlod consintió convertirse en su esposa y, tras haber permanecido durante tres días enteros con ella en su guarida, la giganta extrajo los recipientes de su lugar secreto y le dijo que podía tomar un sorbo de cada uno de ellos. Odín se aprovechó bien de este permiso y bebió tan profundamente que vació completamente los tres recipientes. Entonces, tras haber obtenido lo que quería, salió de la cueva y poniéndose sus plumas de águila, se elevó hacia el cielo, en dirección a Asgard.



Todavía se encontraba lejos del reino de los dioses cuando se percató de que alguien le perseguía y, ciertamente, Suttung, habiendo asumido también la forma de un águila, venía tras él a gran velocidad, con la intención de forzarle a devolver el hidromiel robado. Así que Odín voló más y más rápidamente, estirando todos sus nervios para llegar a Asgard antes de que el enemigo le alcanzara. Mientras se aproximaba, los dioses observaron inquietos la carrera.

Viendo que Odín sólo sería capaz de escapar con dificultad, los Ases reunieron rápidamente todos los materiales combustibles que pudieron encontrar y, mientras volaba sobre las murallas de su morada, prendieron fuego a la masa de carburante, para que las llamas chamuscaran las alas de Suttung al seguir persiguiendo al dios, tras lo cual cayó en el mismo centro del fuego, donde pereció abrasado. Mientras, Odín voló hasta el lugar donde los dioses habían preparado recipientes para el aguamiel robado, y vomitó el fluido de inspiración con tanta rapidez que unas pocas gotas cayeron y fueron dispersadas por la tierra.

Ellas se convirtieron en la porción de poetas y escritores, reservándose los dioses la mayor parte del brebaje para consumo propio, concediéndole ocasionalmente un sorbo a algún mortal al que favorecieran, el cual, inmediatamente después, cobraría fama mundial por sus inspirados cantos. Ya que los hombres y dioses le debían el preciado regalo a Odín, ellos nunca dudaban en expresarle su gratitud y no sólo le llamaban por su nombre, sino que le veneraban como el patrono de la elocuencia, la poesía y el canto, y de todos los escaldos.



Texto sacado de aquí.

La búsqueda del aguamiel - Mitología Nórdica

CRÓNICAS DE LA POESÍA II




Ya que Odín dominaba la ciencia de las runas y ya había bebido de las aguas del manantial de Mimir, él ya era el más sabio entre los dioses. Pero una vez supo del poder de la poción de la inspiración elaborada a partir de la sangre de Kvasir, ambicionó poseer el fluido mágico. Con tal propósito viajó hasta Jötunheim. De camino hacia la casa del gigante, pasó al lado de unos terrenos donde se encontraban nueve feos esclavos atareados recogiendo heno.

Odín se detuvo por un momento y les observó en su trabajo y, percatándose de que sus guadañas parecían muy despuntadas, se ofreció a afilarlas, algo que ellos aceptaron entusiasmados. Sacándose la piedra de afilar de su pechera, Odín procedió a afilar las nueve guadañas, creando hábilmente uno filos tan cortantes que los esclavos le rogaron que les regalase la piedra. Con resignación bien humorada, Odín arrojó la piedra sobre la pared, pero los nueve esclavos saltaron simultáneamente para cogerla, hiriéndose entre ellos con sus afiladas herramientas. Enfurecidos ante sus respectivos descuidos, comenzaron a pelearse y no se detuvieron hasta que todos estuvieron o bien heridos de muerte o muertos.

Impávido ante esta tragedia, Odín continuó su viaje, llegando poco después a la casa del gigante Baugi, un hermano de Suttung, el cual le recibió de forma hospitalaria. En el transcurso de la conversación, Baugi le informó de que estaba muy azorado, pues era tiempo de cosecha y todos sus hombres acababan de ser encontrados muertos en el campo. Odín, que en esta ocasión se había presentado con el nombre Bolwerk (causador de males), pronto ofreció sus servicios al gigante, prometiéndole realizar el trabajo equivalente de los nueve esclavos y trabajar diligentemente durante todo el verano, a cambio de un solo trago del aguamiel mágico de Suttung cuando la atareada estación hubiese acabado.

El trato fue inmediatamente aceptado y el nuevo sirviente de Baugi, Bolwerk, trabajó incesantemente durante todo el verano, más allá de lo que requería sucontrato, recogiendo apropiadamente todo el grano antes de que las lluvias de otoño comenzaran a caer. Cuando llegaron los primeros días de invierno, Bolwerk se presentó ante su señor, reclamando su recompensa. Pero Baugi vaciló y puso reparos, diciendo que no se había atrevido a pedirle abiertamente a su hermano Suttung el trago de la inspiración, pero que intentaría obtenerlo usando la astucia. Bolwerk y Baugi se dirigieron juntos hacia la montaña donde Gunlod vivía y, como no pudieron encontrar otro modo de entrar en la cueva secreta, Odín extrajo su fiel taladro, llamado Rati, y le ordenó al gigante que usara toda su fuerza para hacer un agujero por el que pudiese arrastrarse hasta el interior.


Baugi obedeció en silencio y, tras trabajar durante un corto período de tiempo, retiró la herramienta, diciendo que había atravesado la montaña y que Odín no tendría dificultad en deslizarse hasta dentro. Pero el dios, desconfiando de tal afirmación, se limitó a soplar dentro del agujero y cuando el polvo y los guijarros salieron hacia el exterior, le ordenó severamente a Baugi que reanudara su trabajo y que no intentara engañarle de nuevo. El gigante hizo lo que se le pidió. Transformándose en una serpiente, reptó por el interior con tal rapidez que logró evitar el afilado taladro cuando Baugi se introdujo traicioneramente tras él con la intención de matarle.




Texto sacado de aquí.

Kvasir - Mitología Nórdica

CRÓNICAS DE LA POESÍA I




En los tiempos de la guerra entre los Aesir y los Vanir, cuando la paz se hubo decretado, un jarrón se trajo a la asamblea, dentro del cual escupieron solemnemente ambos bandos. De esta saliva, los dioses crearon a Kvasir, un ser célebre por su sabiduría y bondad, que recorría el mundo respondiendo a todas las preguntas que se le formulaban, instruyendo y beneficiando de esta manera a la humanidad.

Los enanos, habiendo oído de la gran sabiduría de Kvasir, lo codiciaron y, encontrándolo dormido un día, dos de ellos, Fjalar ("impostor") y Galar ("gritón"), le mataron a traición y derramaron hasta la última gota de su sangre en tres recipientes: el hervidor Odhroeir (inspiración) y los cuencos Son(expiación) y Boden (ofrenda). Tras mezclar debidamente esta sangre con miel, crearon un tipo de bebida tan inspiradora, que cualquiera que la probase se convertiría inmediatamente en un poeta, pudiendo cantar con un encanto que le haría ganarse con certeza todos los corazones. Sin embargo, aunque los enanos elaboraron este maravilloso aguamiel para su propio consumo, ni siquiera lo probaron, sino que lo escondieron en un lugar secreto, mientras partieron en busca de más aventuras.



No habían avanzado mucho cuando se encontraron al gigante Gilling también dormido, echado sobre una orilla húmeda y maliciosamente le ofrecieron ir a pescar con ellos, pero la barca que le otorgaron hacía aguas, por lo que se hundió debido al gran peso del gigante y este pereció ahogado. Después, corriendo hasta su morada, algunos escalaron hasta el tejado, transportando una enorme piedra de molino, mientras que otros, tras entrar, le comunicaron a la giganta que su marido estaba muerto. Tales noticias provocaron en la pobre criatura un gran dolor y salió corriendo al exterior para ver los restos de su esposo. Mientras atravesaba la puerta, los retorcidos enanos dejaron caer la piedra de molino sobre su cabeza, matándola.

Este doble crimen no permaneció impune por mucho tiempo, pues el hermano de Gilling, Suttung, partió rápidamente en búsqueda de los enanos, decidido a vengarle. Agarrándoles con sus poderosas manos, el gigante los llevó hasta un bajío muy dentro del mar, donde seguramente hubieran perecido a la siguiente marea alta de no haber tenido éxito en redimir sus vidas al prometerle al gigante que le entregarían el aguamiel que habían elaborado recientemente.

Tan pronto como Suttung les llevó a tierra, ellos le entregaron el precioso brebaje, el cual confió a su hija Gunlod ordenándole que lo vigilara día y noche, y que no permitiese que ni dioses ni mortales llegaran a probarlo. Para cumplir mejor con esta tarea, Gunlod transportó los tres recipientes dentro de una montaña ahuecada, donde veló por ellos con el más escrupuloso cuidado, sin sospechar que Odín había descubierto el lugar en el que se ocultaba, gracias a los agudos ojos de sus cuervos siempre vigilantes, Hugin y Munin.



Texto sacado de aquí.

Yggdrasil - Mitología Nórdica





En la mitología nórdica, el mundo es representado por el fresno Yggdrasil o árbol de la vida, nexo entre los nueve mundos, símbolo de la unión y la universalidad.

Midgard, la tierra de los hombres se presenta de forma circular y rodeada por un gran océano. En el centro de ésta, hay un árbol, un fresno, cuyas ramas ascienden hasta el cielo y cuyas raíces llegan hasta los infiernos, donde habita un dragón, que las roe de continuo hasta el Rangarök o fin de los tiempos.  Allí, en las raíces, también se encuentra una fuente de la que emana la sabiduría oculta.
Una ardilla, con la misión de transmitir mensajes entre el águila de la copa y la serpiente que se enrosca en las raíces, recorre el tronco. Hay un ciervo que se alimenta de las ramas, y de su cornamenta surgen ríos. También  hay una cabra, que da aguamiel, la bebida de los guerreros en el palacio de Odín, quien, según la leyenda, se sacrificó colgándose de este árbol para obtener la sabiduría de las runas.




Asgard, en los cielos, es el hogar de los Aesir (dioses del cielo) y los Vanir (dioses de la tierra). Vanaheim pertenece a los Vanir, y se sitúa debajo de la tierra. Jotunheim, el país de los gigantes, se encuentra entre las raíces del árbol, al igual que el reino de los muertos, Helheim, dominado por la diosa Hel. Existe un puente de acceso a Asgard bien custodiado por dos gigantes, el Bifrost, que suele ser representado como un arco iris. Además, existe el mundo de los elfos, (Svartálfaheim el de los elfos oscuros y Alfheim el de los elfos de la luz), el mundo de las tinieblas o Niflheim  y Muspel o Muspelheim, o el reino del fuego, mundo primordial.



Texto sacado de aquí.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Las Nornas - Mitología Nórdica



Las Nornas. El mito de las Nornas es una de las creencias más antiguas que pueden encontrarse en Noruega, ésta conforma parte importante de la mitología nórdica clásica y desde ese entonces podemos conocer relatos de estos seres gracias a los relatos que sobrevivieron de la tradición escandinava. En la creencia antigua las Nornas eran una raza completamente constituida por mujeres especiales, las cuales se fueron extinguiendo poco a poco hasta quedar solamente tres, las mismas se llamaban Urd ("lo que ha ocurrido"), Verdandi ("lo que ocurre ahora") y Skuld ("lo que deberá suceder").

En la mitología nórdica las nornas eran muy importantes pues ellas se encargaban del destino de todos los mortales, se dice que vivían bajo las raíces del árbol Yggdrasil, el cual era el árbol del mundo y allí se pasaban los días tejiendo el tapiz que determinaba el destino de cada una de las personas, por eso se las asocia directamente como representación del destino mismo en todas sus formas.

Cuando las nornas decidían que una persona debía morir por ejemplo, ellas simplemente tomaban uno de sus hilos y los cortaban, así es como de inmediato aquella persona perdía la vida, sin embargo no tienen que ver por ejemplo con la enfermedad, ya que solamente definen el tiempo en el que su alma sale de su cuerpo y entonces la misma se dirige hacia el inframundo en donde están todas las demás almas esperando que lleguen en un mar de almas mayormente, pero claro que cada uno tiene su destino fijado incluso luego de la muerte, en otras mitologías estas mujeres también existen con otros nombres.



Texto sacado de aquí.

jueves, 23 de junio de 2016

El robo de Brisingamen - Mitología Nórdica

EL ROBO DE BRISINGAMEN - LA LUCHA DE LOKI Y HEIMDALL

Relato anterior  (recomendable leerlo antes que este)


  Aviso: las aclaraciones en rojo son para explicar quiénes son los diferentes dioses u otras palabras mitológicas, si ya los conoces ignóralas

   La diosa Freyja (diosa de la belleza) además de ser hermosa, era amante de las joyas, los adornos y el maquillaje. Un día, mientras viajaba por Svartálfaheim (reino de los elfos oscuros y los enanos), encontró a cuatro enanos que trabajaban en el más maravilloso collar que ella hubiera visto. Inmediatamente, la lleno el irrefrenable deseo de poseer aquel tesoro, que se llamaba Brisingamen y era el emblema de las estrellas.

  Freyja imploró a los enanos que se lo entregaran, pero ellos obstinadamente se negaron, a menos que ella estuviera dispuesta a pasar una noche con cada uno de ellos. La vergüenza era enorme, pero mayor aun era su deseo de poseer aquella joya, así que estuvo de acuerdo. No necesitamos entrar en más detalles sobre lo ocurrido entre la diosa y los enanos, pero cuando Freyja se puso el collar, su belleza fue aun más fulgurante que antes, así que decidió a partir de ese día llevarlo puesto día y noche, y sólo ocasionalmente se le pudo persuadir de prestarlo a alguno de los otros dioses.

 La leyenda cuenta que gracias a su extremada agudeza de oído, Heimdall (dios de la luz) escuchó una noche, el suave sonido de lo que parecían ser pasos de gato en dirección al palacio de Freyja, Folkvang (palacio al que iban la mitad de los caídos en combate) Dirigió su vista de águila en la oscuridad y percibió que el sonido era producido por Loki (dios del engaño), el cual, habiendo entrado sigilosamente en el palacio bajo la forma de una mosca, se había aproximado al lecho de Freyja y estaba intentando robarle su brillante collar de oro, Brisingamen, el emblema de la fertilidad y la armonía de la Tierra.

  Heimdall, el guardián del Bifröst (el puente del arco iris), vio que la diosa se encontraba dormida en una postura que hacía imposible abrir su collar sin ser despertada. Pero el astuto Loki permaneció dubitativo al lado de la cama solo durante unos momentos y entonces comenzó a murmurar las runas que les permitían a los dioses cambiar de forma según su deseo. Mientras Heimdall se encontraba pendiente de la situación, Loki se vio reducido hasta alcanzar el tamaño y la forma de una pulga, tras lo que se deslizó bajo las sábanas y picó el costado de Freyja, haciendo de esta manera que ella cambiara de postura sin ser despertada de su sueño.

 El cierre estaba ahora a la vista y Loki, una vez recuperada su forma de dios, lo abrió cuidadosamente, obtuvo el codiciado tesoro y procedió a marcharse con él sin dilación. Heimdall se lanzó inmediatamente en persecución del ladrón nocturno y le alcanzó rápidamente.

  Desenvainó su espada de la funda con la intención de cortarle la cabeza, cuando el dios del engaño se transformó en una parpadeante llama azul. Rápido como el pensamiento, Heimdall se transformó en una nube y envió rápidamente lluvia para apagar el fuego. Pero el malvado Loki alteró su forma con la misma velocidad para transformarse en un oso polar, que abrió sus fauces para tragarse el agua. Heimdall, sin dejarse intimidar, adquirió entonces a su vez la forma de un oso y atacó ferozmente. Pero como el combate amenazaba con acabar desastrosamente para Loki, se transformó en una foca y tras imitarle Heimdall, el de la dentadura de oro, se libró la última lucha, que concluyó con la derrota de Loki, quien se vio forzado a entregar el collar, que fue debidamente devuelto a Freyja por Heimdall.

Heimdal devuelve a Freyja elBrisingamen robado por Loki.

  En esta leyenda, Loki puede ser tomado como un símbolo de la sequía o de los funestos efectos del calor demasiado ardiente del Sol, que viene a robarle a la Tierra (Freya) su más preciado tesoro (Brisingamen). Heimdall es una personificación salvadora de la lluvia y el rocío gentil, que, tras luchar durante un rato contra su enemigo, la sequía (Loki), termina por derrotarla y le obliga a renunciar a su premio.

  La rivalidad de Loki y Heimdall por Brisingamen es un evento importante, ya que marca un odio mutuo que a futuro los destinará a combatirse en el Ragnarok (el día del fin del mundo).


  Este mito que tiene lugar en el mar, está quizás relacionado con el origen de uno de los nombres de Freyja, "Mardöll" (Brillo del mar), siendo el brillo aquí el del collar robado Brisingamen (brísinga significa "brillante, centelleante").

  Esta es quizás una de las historias que se perdieron sobre los viajes de Freyja en busca de su esposo. Freyja y su marido representaban la situación habitual de algunas familias de nobles en la antigua Escandinavia donde debido a los duros ambientes y las campañas de guerra, los hombres partían en largas jornadas de guerra y las mujeres quedaban a cargo de la casa con un poder considerable.

miércoles, 22 de junio de 2016

Heimdall - Mitología Nórdica - Personajes

HEIMDALL

EL GUARDIÁN DEL PUENTE DEL ARCO-IRIS



  Aviso: las aclaraciones en rojo son para explicar quiénes son los diferentes dioses u otras palabras mitológicas, si ya los conoces ignóralas

  Se dice que un día, en en el transcurso de un paseo a orillas del mar, Odín (dios de la sabiduría) vio una vez a nueve bellas gigantes, las doncellas de las olas, llamadas Egia, Augeia, Ulfrun, Aurgiafa, Sindur, Atla, Iarnsaxa, Gjálp y Greip, las hijas de Aegir (dios de los océanos) . Se encontraban profundamente dormidas en las blancas arenas. Odín quedó tan enamorado de las hermosas criaturas que, como relatan las Eddas (colecciones de relatos nórdicos), se desposó con las nueve y se combinaron, en el mismo momento, para traer al mundo un hijo que recibió el nombre de Heimdall.

  Las nueve madres procedieron a alimentar al bebé con la fuerza de la tierra, la humedad del amor y el calor del sol, una dieta que demostró ser tan fortalecedora que el nuevo dios creció completamente en un espacio de tiempo increíblemente corto y corrió a unirse a su padre en Asgard (reino de los Aesir, los dioses guerreros).

  Encontró a los dioses observando con orgullo el arco iris del puente Bifröst (el puente que conecta Asgard con Midgard, la Tierra), el cual acababan de construir con fuego, aire y agua, los tres materiales que aún pueden verse en este extenso arco, donde brillan los tres colores principales significativos de estos elementos: el rojo representando al fuego, el azul al aire y el verde a las frescas profundidades del mar.

  En el momento de la llegada de Heimdall, los dioses estaban deliberando sobre la conveniencia de asignar un guardián fidedigno y vitorearon al nuevo recluta como alguien apropiado para cumplir con las onerosas obligaciones de su cargo. Heimdall accedió con alegría a asumir la responsabilidad y desde entonces veló día y noche el sendero de arco iris que se adentraba en Asgard.

  Para permitir que Heimdall detectara la aproximación de cualquier enemigo desde lejos, la asamblea de los dioses le concedió sentidos tan agudos que se dice que era capaz de oír crecer la hierba en las colinas y la lana en los lomos de las ovejas, de ver a cien millas de distancia tan claramente tanto de día como de noche, y a pesar de todo, necesitaba menos tiempo de sueño que un pájaro, así era el poderoso Heimdall.

  Se le proporcionó además una reluciente espada y un cuerno extraordinario, llamado Gjallarhorn, y los dioses le ordenaron que hiciera sonarlo siempre que divisara que se aproximaban los enemigos, los gigantes de escarcha, sabiendo que su sonido despertaría a todas las criaturas en el cielo, la tierra y Niflheim (reino de la niebla y las tinieblas). Su último terrible sonido anunciaría la llegada del Ragnarok (el día del fin del mundo).


  Para tener siempre a mano este instrumento, que era un símbolo de la luna creciente, o lo colgaba de una rama de Yggdrasil (el árbol de los mundos) sobre su cabeza o lo sumergía en las aguas del manantial de Mímir. En este último lugar yacía junto al ojo de Odín, que era un símbolo de la luna llena.

  El palacio de Heimdall, llamado Himinbjörg, estaba en el punto más alto del puente, y allí le visitaban a menudo los dioses para beber del delicioso hidromiel con el que él los agasajaba.
Heimdall siempre era representado con una resplandeciente armadura blanca, por lo que era conocido como el dios brillante o de la luz. También era conocido como el dios delicado, inocente e indulgente, nombres que merecía, pues era tan bondadoso como hermoso y todos los dioses le amaban cariñosamente.

  Conectado por el lado de sus madres con el mar, a veces era relacionado con los vanir (dioses de la naturaleza), ya que a los antiguos nórdicos, especialmente los islandeses a quienes el mar los rodeaba, les parecía el elemento más importante, creyendo que todo había emergido de allí. Le atribuían un conocimiento muy extenso y se lo imaginaban especialmente sabio.

  A Heimdall se le distinguía asimismo por sus dientes de oro, que destellaban cuando él sonreía, y se ganó el sobrenombre de Gullitani (el de los dientes de oro). También era el orgulloso propietario de un veloz corcel de crines de oro llamado Gulltoppr, que le transportaba de acá para allá pero especialmente temprano por la mañana, a cuya hora, como heraldo del día, tenía el nombre de Heimdellinger.

  Heimdall tiene otros nombres, entre ellos Hallinskide e Irmin, pues a veces ocupaba el lugar de Odín y era identificado con aquel dios, al igual que con otros dioses de espada, Er, Heru, Cheru y Tyr (dios de la guerra) que destacaban todos por sus relucientes armas. Él, sin embargo, es más conocido generalmente como el Custodio del arco iris y dios del cielo, de las fértiles luvias y de los rocíos, que traen buenos tiempos a la Tierra.

  Heimdall compartía además con Bragi (dios de la poesía) el honor de darle la bienvenida a los héroes en Valhalla (el paraíso de los guerreros, adonde van cuando mueren) y, bajo el nombre de Riger era considerado como el señor divino de varias clases sociales que componen la raza humana.

  Heimdall era conocido como el Dios Blanco, por su armadura de blanco metal y muy brillante y una espada del mismo metal y gran brillo llamada Hofuth.


  La historia continúa: Siguiente relato

martes, 21 de junio de 2016

El origen de la Humanidad - Mitología Nórdica


EL ORIGEN DE LA HUMANIDAD - ASK Y EMBLA





  Aviso: las aclaraciones en rojo son para explicar quiénes son los diferentes dioses u otras palabras mitológicas, si ya los conoces ignóralas

  Aunque desde que fueron conscientes de la existencia de Midgard (reino de los hombres) los dioses pensaron que la habitara la humanidad, no fue hasta mucho después cuando esta especie vio la luz.

  Un día, Odín (dios de los dioses), Vili y Ve (hermanos de Odín) iban andando por la orilla del mar y se encontraron con dos troncos de árboles traídos por la marea, un fresno y un aliso. Estos troncos procedían del cabello de Ymir (el primer gigante de escarcha, al que había matado Odín), que había llegado a formar grandes bosques. Los dioses contemplaron en silencio y asombrados la madera de estos. Odín, percatándose del uso que se le podría dar, les dotó de almas. Del fresno crearon un hombre al que se le dio el nombre de Ask y del aliso crearon una bella mujer a la que se le llamó Embla, éstos tuvieron la vida de un árbol hasta que los dioses les dieron mente, voluntad y deseo.

fresno y aliso

  Odín les dio la respiración y el alma; Vile, la capacidad de pensar y moverse y Ve les otorgó las facultades de hablar, oír y ver. De ellos descendería toda la raza humana, cuya morada es la llamada Midgard.

  Creados a imagen y semejanza de los dioses de Asgard (reino de los dioses guerreros, los Aesir), fueron dotados de habla e intelecto, y con poder para amar, esperar y trabajar, y con vida y con muerte, al primer hombre, Ask, surgido del fresno y a la primera mujer, Embla, surgida del aliso se les otorgó la libertad para gobernar el territorio de Midgard a su deseo.


  Lo poblaron gradualmente con su descendencia, mientras los dioses, recordando que habían sido ellos los que los habían dotado con vida, se interesaron muy especialmente en todas sus actividades, velando por ellos y concediéndoles con frecuencia su ayuda y protección.

Mitología Nórdica





  Tanto los inmortales de Asgard como los habitantes de la Tierra, Midgard, podrán disfrutar de este sinfín de batallas épicas, actos de honor y hazañas de suma valentía que tan solo siendo contados cobran vida en los corazones de los oyentes. Así pues os invito a disfrutad de estos maravillosos mundos que concibieron los vikingos hace ya mucho mucho tiempo...

  Aquí os dejo todos los artículos relacionados con la Mitología Nórdica que he subido hasta el momento ordenados de manera que si los leéis en orden iréis entendiendo mejor las historias:

Yggdrasil - El árbol de los mundos
> Las Nornas - Pasado, presente y futuro
> Heimdall, el guardián del puente del arco iris (Crónicas de Heimdall I)
> El robo de Brisingamen - La lucha de Loki y Heimdall (Crónicas de Heimdall II)
> Thor y la Serpiente de Midgard - Jormurgand
El origen de la Humanidad - Ask y Embla
> Kvanir - Los enanos Fjalar y Galar (Crónicas de la poesía I)
> Baugi y Bolwerk - La búsqueda del aguamiel (Crónicas de la poesía II)
> Odín y Gunlod - El robo del aguamiel (Crónicas de la poesía III)
> Bragi e Idunn - El dios de la música (Crónicas de la poesía parte IV)

lunes, 20 de junio de 2016

Idunn y las manzanas de oro - Mitología Nórdica


IDUNN Y LAS MANZANAS DE ORO





Aviso: las aclaraciones en rojo son para explicar quiénes son los diferentes dioses u otras palabras mitológicas, si ya los conoces ignóralas

Existe un mito que afirma que Idunn, (diosa de la eternidad y la juventud) la esposa de Bragi (dios de la poesía y los cantos) guarda una misteriosa caja de "Manzanas de Oro"que conceden juventud y vida eterna a aquel que las coma. Idunn es una vanir (fuerza de la naturaleza) por su relación con la fertilidad, la vida y la muerte.

A diferencias de otras religiones politeístas, en la mitología nórdica los dioses no eran inmortales, sino que necesitaban comer dichas manzanas para prolongar su vida eterna hasta la llegada del Ragnarök (el día del fin del mundo). Cuando un Æsir (dioses guerreros) se sentía envejecer comía una de las manzanas de Idunn y recuperaba la juventud.

Un día los dioses Odín (padre de todos, dios de la sabiduría)Loki (dios del engaño) y Hœnir (gran líder, guerrero) un día emprendieron un viaje a través de montañas y tierras salvajes hasta que necesitaron detenerse por comida. En un valle vieron una manada de bueyes, cazaron uno y se dispusieron a cocinarlo en un horno en la tierra, pero pronto vieron que no se cocinaba. Mientras intentaban determinar la razón de esto, escucharon a alguien hablando en el roble, encima de ellos, diciendo que él era el responsable de que la carne no se cocinara.

Miraron hacia arriba y vieron a Thiazi (gigante de escarcha) bajo la forma de un gran águila y les dijo que si le dejaban comer del buey, él haría que el horno cocinase su comida. Aceptaron y bajó del árbol, comenzó a devorar gran cantidad de comida. Comía tanto que molestó a Loki, quien tomó su largo bastón e intentó golpearlo, pero el arma se pegó al cuerpo de Thiazi y levantó vuelo llevando a Loki consigo. Mientras volaba sobre la tierra, Loki gritaba y rogaba que le permitiera bajar, ya que sus piernas golpeaban contra los árboles y las piedras, a lo cual Thiazi prometió bajarlo con la condición de que atrajera a Idunn fuera del Asgard (ciudad de los Aesir) con sus manzanas de la juventud; lo cual Loki prometió hacer.

Thiazi impide a los Æsir de hervir comida en esta ilustración de un manuscrito islandés del Siglo XVIII.


Luego en el momento acordado, Loki atrajo a Idunn fuera del Asgard, a un bosque, diciéndole que había encontrado unas manzanas que ella debería tener, y que debía llevar sus manzanas para compararlas. Entonces Thiazi apareció bajo la forma de un águila, tomó a Idunn y voló lejos con ella hasta su reino, Þrymheim, ubicado en Jötunheim (reino de los gigantes).

Los dioses privados de las manzanas de Idunn comenzaron a envejecer. Cuando se enteraron que la última vez que fue vista Idunn había sido en las afueras del Asgard y con Loki, lo amenazaron con torturarlo y matarlo si no iba a rescatarla. Loki tomó prestado el abrigo mágico de Freyja (diosa del amor, la belleza y la fertilidad), el cual le permitiría tomar la forma de un halcón; luego voló hacia Jotunheim hasta que encontró la residencia de Thiazi. Encontró a Idunn sola, mientras el gigante se encontraba en un bote en el mar, Loki la transformó en una nuez y la llevó de regreso volando tan rápido como pudo.

Cuando Thiazi regresó a su casa y descubrió que se había ido, tomó su forma de águila y voló detrás de Loki. Cuando los dioses vieron a Loki que volaba hacia ellos y Thiazi que iba justo detrás, encendieron una hoguera que quemó las alas del último y causó que cayera al piso, donde fue atacado y murió.

La hija de Thiazi, Skaði, se puso su equipo de guerra y fue al Asgard a buscar venganza, pero los dioses le ofrecieron su expiación y compensación, hasta que su ira estuviera apaciguada. Se le dio como esposo a Njörðr (vanir, dios de la navegación) y como mayor compensación Odín tomó los ojos de Thiazi y los colocó como estrellas en el cielo.


Información sacada de aquíaquí y cosas que yo ya sabía.