viernes, 30 de septiembre de 2016

El volcán etna - Mitología Griega



Nunca hubo un monstruo tan monstruoso como Tifón. Tifón era fruto de la rabia acumulada de Gea. La diosa Madre no soportaba que sus hijos, los Titanes, hubieran sido derrotados por sus nietos, los Olímpicos. Hacía poco que Gea había lanzado contra estos a los Gigantes, y la verdad es que Zeus y sus hermanos disfrutaron vapuleándolos. Con Tifón fue muy diferente. Todos los dioses, a los que se debería suponer curados de espanto, salieron corriendo a esconderse nada más divisarlo desde el Olimpo.


 Minerva, la diosa guerrera, tuvo que insistir mucho para que Zeus saliera a enfrentarse con Tifón. En los primeros encuentros ganó Tifón. Finalmente, Zeus se sobrepuso. Descargando sucesivas andanadas de rayos, logró sepultarlo en Sicilia. De hecho Tifón sigue allí; cuando se agita bajo tierra brotan llamas y columnas de humo del volcán Etna.


Texto sacado de aquí.

El origen de Acuario - Mitología Griega


 EL MITO DE GANÍMEDES



El hijo del rey Tros de Troya, Ganímedes, era el más hermoso de los jóvenes de la Tierra. Por ello, los dioses lo eligieron para que siempre llevara la copa dorada de néctar de los dioses y le concedieron el don de la eterna juventud. En versiones posteriores, Zeus, el rey de los dioses, deseaba al joven. Disfrazado como el águila de la misma constelación, Zeus raptó al muchacho y lo llevó al Olimpo para convertirlo en su copero personal.


Este rapto de Ganímedes llevado a cabo por Zeus, tuvo muchas repercusiones en el monte Olimpo. Su llegada desplazaba a Hebe, diosa de la juventud e hija de Hera, esposa de Zeus. Ésta se sintió ofendida por el insulto a Hebe, y por la vergüenza de saber que Zeus se había enamorado de un chico. La actitud de su esposa enfureció a Zeus, que glorificó a Ganímedes dándole un lugar en las estrellas, formando así la constelación que hoy conocemos como Acuario.


Texto sacado de aquí.

El origen de los Pirineos - Mitología Griega


< Estigia, río del Inframundo


Hace muchísimos años, en las tierras en las que hoy se erigen imponentes los Pirineos, había bosques de una inmensidad inimaginable, en los cuales  vivía una ninfa de belleza incalculable que fue nombrada por Zeus cuidadora de las aguas que allí había. Esta preciosa ninfa se llamaba Pirene.

Cuenta la leyenda que Pirene era preciosísima y que muchos hombres caían rendidos a sus pies y uno de ellos fue Hércules, el cual fue correspondido por la bella ninfa. Este amor, sin embargo, se truncó ya que el padre de Pirene, Tubal, rey de aquellas tierras por aquel entonces, desterró a Hércules para que no se pudieran amar.

Pirene, triste y con el corazón roto, vagaba por los bosques y montes, esperando a que Hércules regresara y pudieran escaparse para vivir su amor. En uno de sus tristes paseos por el bosque, la bella Pirene se topó con Gerión, un monstruo de tres cabezas que estaba enamorado de ella y que intentó poseerla.

Pirene pudo escapar pero Gerión, enfadadísimo, incendió el bosque donde la bella ninfa se escondió.
Un águila que lo había visto todo fue al encuentro de Hércules para advertirle de lo sucedido pero cuando este llegó, Pirene sólo tuvo tiempo de oir la promesa de amor eterno de su amado y murió.

Cuentan que Hércules, entonces, roto por el dolor, la enterró y construyó un mausoleo para su amada colocando enormes rocas encima de su cuerpo.

Era tan grande su tristeza y su dolor por la pérdida de su amada, que el mausoleo se convirtió en unas enormes montañas de piedra, las cuales dieron lugar a la cordillera que actualmente se conoce como Pirineos, que es sin duda, tan hermosa como la bella ninfa que reposa a sus pies.


Texto sacado de aquí.

martes, 27 de septiembre de 2016

Narciso y Eco - Mitología Griega


< El mito de Faetón



Narciso era hijo del dios boecio del río Cefiso y de Liriope, una ninfa acuática. El famoso vidente Tiresias ya había hecho la predicción de que viviría muchos años, siempre y cuando no se viese a sí mismo. A los 16 años Narciso era un joven apuesto, que despertaba la admiración de hombres y mujeres. Su arrogancia era tal que, tal vez a causa de ello, ignoraba los encantos de los demás. Fue entonces cuando la ninfa Eco, que imitaba lo que los demás hacían, se enamoró de él. Con su extraña característica, Eco tendía a permanecer hablando cada vez que Zeus hacía el amor con alguna ninfa. Narciso rechazó a la pobre Eco, tras lo cual la joven languideció.

Su cuerpo se marchitó y sus huesos se convirtieron en piedra. Sólo su voz permaneció intacta. Pero no fue la única a la que rechazó y una de las despechadas quiso que el joven supiese lo que era el sufrimiento ante el amor no correspondido. El deseo se cumplió cuando un día de verano Narciso descansaba tras la caza junto a un lago de superficie cristalina que proyectaba su propia imagen, con la que quedó fascinado. Narciso se acercó al agua y se enamoró de lo que veía, hasta tal punto que dejó de comer y dormir por el sufrimiento de no poder conseguir a su nuevo amor, pues cuando se acercaba, la imagen desaparecía.



Obsesionado consigo mismo, Narciso enloqueció, hasta tal punto que la propia Eco se entristeció al imitar sus lamentos.

El joven murió con el corazón roto e incluso en el reino de los muertos siguió hechizado por su propia imagen, a la que admiraba en las negras aguas de la laguna Estigia. Aún hoy se conserva el término «narcisismo» para definir la excesiva consideración de uno mismo.

Texto sacado de aquí.

miércoles, 24 de agosto de 2016

El origen del cactus



Hace cientos de años, en tierras que pertenecen en la actualidad a la provincia argentina de Catamarca, las tribus de los huasanes y de los mallis vivían en guerra permanente.

Un día, la hija del cacique de los huasanes, llamada Munaylla, que en lengua quechua significa <hermosa>, conoció por casualidad al hijo del gran jefe de los mallis, Pumahima, nombre que quiere decir <valiente>.
Desde el primer momento Munaylla y Pumahima se enamoraron, pero no se atrevieron a confesárselo a sus mayores.

En uno de sus encuentros a escondidas, el joven le propuso a la muchacha:

-¿Por qué no nos vamos a algún lugar donde no puedan encontrarnos? Será la única forma de estar juntos y felices.

Munaylla estuvo de acuerdo y una madrugada los dos jóvenes abandonaron sus hogares y se pusieron a andar sin rumbo fijo.

Durante el día se escondían en las cuevas y por la noche seguían caminando hasta desfallecer, y así estuvieron 4 días, pero al 5º día oyeron las voces de sus perseguidores. Para evitar que los encontraran, Pumahima rogó a su dios, Pachacámac, y este les ayudó convirtiendo a Pumahima en una planta alta, recta, verde y con espinas, un cactus. Munaylla se cobijó en un capullo de flor bastante espacioso.
Los perseguidores pasaron de largo sin fijarse en el gran cactus, que en realidad era el hijo del jefe de los mallis, Pumahima.

Los enamorados pidieron a su dios que les dejara con esa forma para siempre y que no les volviera humanos.
Meses más tarde llegó la primavera y una preciosa flor asomó del cactus. Era Munaylla.



Desde ese momento, el cactus Pumahima defiende con las espinas de su cuerpo vegetal a su amada, que ahora era una flor, la flor que florecía en él para respirar aire y ver el cielo cada primavera.


Así nació esta historia, la leyenda de la flor del cactus.


Texto sacado de aquí.


El Origen de Capricornio - Mitología Griega


EL CUERNO DE LA ABUNDANCIA - CAPRICORNIO


Aviso: las aclaraciones en rojo son para explicar quiénes son los diferentes dioses y los diferentes términos mitológicos, si ya los  conoces ignóralas


LEYENDA 1 - El cuerno de la abundancia

Cuenta la leyenda que Amaltea era una cabra con cuya leche las hijas de Meliso alimentaron a Zeus (rey de los dioses) nutriéndolo y fortaleciéndolo en el Monte Ida de Creta,  hasta que este pudo valerse por sí mismo. Sin embargo, un día, cuando Zeus estaba jugando con Amaltea le rompió un cuerno sin querer, y se apenó tanto que le dio a ese cuerno el poder de otorgarle a quién lo poseyera lo que quisiera, haciendo nacer así el mito del cuerno de Maltea. Al morir la cabra Zeus quiso premiarla por haberle criado así que a modo de recompensa la subió a las estrellas, creando la constelación Capricornio.


El cuerno de la abundancia o Cornucopia es un símbolo de fertilidad y de riqueza. En las antiguas monedas el cuerno de la abundancia aparecía representado como un símbolo de la prosperidad del Estado.



LEYENDA 2 - Pan, dios de los sátiros




Otra leyenda que explica el origen mitológico de Capricornio está 
asociada con el dios griego Pan (dios de los pastores), conocido por su comportamiento lujurioso y por la invención de la Flauta de Pan. Algunos afirman que fue un sátiro (un hombre con patas de cabra, pezuñas hendidas y cuernos).

Cuenta la leyenda que cuando Rea (titánide madre de Zeus) envió al monstruo marino Tifón a destruir a los dioses del Olimpo. Pan se zambulló en un río y trato de convertirse en un pez para escapar. Pero sólo logró trasformarse a medias, y cuando logró regresar a tierra, Tifón ya había desmembrado a Zeus.


Para asustar al monstruo, Pan emitió un chillido, que permitió a Hermes (el mensajero de los dioses) recuperar los miembros arrancados de Zeus. Juntos, Pan y Hermes recompusieron a Zeus que recompensó a Pan asignándole un lugar entre las constelaciones con la forma que había adquirido ese día, mitad cabra mitad pez.



Texto sacado de aquí.

sábado, 13 de agosto de 2016

Selene y Endimión - Mitología Griega



La luna siempre ha sido objeto de admiración. Su pálida belleza y su imponente presencia en el infinito inspiran a poetas y enamorados. En la mitología griega, Selene era la diosa de la luna, hermana de Helios, el sol, y de Eos, la aurora. Selene fue protagonista de muchas historias de amor, pero su romance con Endimión fue el más profundo y su más bonita leyenda de amor.

Endimión, también de origen divino y nieto de Zeus, rey de los dioses, era un pastor de Caria. Había ocupado el trono de Elida, pero luego de ser destronaron, busco refugió en el monte Larmos y se dedicó a al campo y a los astros, enamorándose de la luna, la única compañía además de su soledad.


Todas las noches, después de realizar sus tareas diarias, dormía profundamente dentro de la cueva que le servía de morada. Pero si el tiempo era bueno, se tumbaba desnudo junto a la puerta de la cueva a dormir al aire libre. Endimión contemplaba a Selene y su corazón se nutría de un amor silencioso, hasta caer dormido.

Selene no sabía nada del gran amor que había inspirado en el pastor, pero una noche bajó a la tierra, le vio dormido y desnudo y le amó. Desde entonces le visitó todas las noches, le encontró siempre dormido, y se recostó junto a él sin despertarle. Así, dormido él y ella despierta, se amaron por mucho tiempo.

La diosa ignoraba la fascinación del pastor hacia ella, y él tampoco sabía que durante sus sueños se volvía objeto de amor de la diosa. Hasta que una noche Endimión despertó en pleno amor y se enteró de que era el amante de la diosa. Ambos se confesaron su amor secreto y la felicidad los envolvió. Pero entonces entró un temor en él, ya que había pasado el tiempo y su cuerpo comenzaba a marchitarse. Le pidió a Selene que le concediera juventud eterna con su poder divino. Ella recurrió a Zeus y éste decidió que Endimión no sufriría el paso del tiempo mientras estuviese dormido; sólo envejecería durante la vigilia.

Endimión le hizo prometer a Selene que lo acompañase siempre con él durmiera. De ese modo, él no envejecería y siempre que se despertaría feliz. Pero entonces, cuando estuviese despierto, ella no estaría.


No se conoció ni explicó un final para ninguno de los dos. El mito hace creer que Selene y Endimión continúan amándose en silencio en algún rincón remoto de la tierra.




Texto sacado de aquí